Agradecimientos a la bella Susana
En este momento de contemplación y gratitud, deseo expresar la profundidad de mi aprecio por ti. Cada día, tu presencia ilumina mi existencia con una luz que refulge indómita y hace un gran eco en mi corazón. Agradezco cada gesto tierno, cada discusión hecha con cariño, y cada sonrisa que has compartido conmigo. Eres, sin duda, una parte indispensable de mi cotidianidad que inspira en gran medida, los latidos agitados de mi corazón.
Gracias, Susanita, por ser la persona noble y gentil que eres. Prometo quererte con una devoción inquebrantable y agradecer cada momento y cada risa compartida hasta donde el tiempo lo permita. Aquí adjunto mi primer poema dedicado hacia ti:
Versos a Susana
Entre las montañas de la cordillera andina,
se halla mi amor más preciado;
una bella mujer blanca cual perlas
con cabellos azabaches que emanan un aroma tropical,
Carga consigo una hermosa y grande mirada,
Capaz de moldear mi amor a merced de sus ojos.
Su bien más preciado es su corazón puro,
lleno de bondad y amor por las especies,
Acicala ternura innata que viste con su inocencia,
Lo que transforma mis deseos en querer genuino.
Lleva consigo gran lucidez reflejada en buena memoria,
Y una inteligencia emocional pura de buenos deseos.
De blancas azucenas brotaste, Susanita
Para asaltar mi vida con tu belleza;
La álgidez floral de tu primavera me inunda
Añorando tu tez pálida vestida de narcisos.
Quiero estar en el valle de tus flores, mujer,
perdido entre tus vítreos revestidos de ébano.
Permíteme tocar tu delineada cintura,
y bailar contigo a merced del amor.
Que sea el tiempo quien marque nuestro compás,
y que nuestra canción se prolongue para toda la vida...

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